El Japón ancestral de ‘El último samurai’
Por Destinos Asiáticos
Como cada martes, viajamos gracias a la gran pantalla. Seguro que sabéis decirnos qué destino y qué película hemos elegido hoy con sólo mirar esta pista en forma de imagen:
Como han acertado con gran rapidez nuestro viajeros, nuestro destino de hoy era el Templo Shoshazan Engyo-ji, en Himeji, Japón, y la película: El último samurai.
Sinopsis:
1870. El capitán Nathan Algren es un hombre a la deriva. Las batallas que libró en otro tiempo parecen ahora lejanas e inútiles. Arriesgó su vida en la guerra civil y en las campañas contra los indios, pero, desde entonces, el mundo ha cambiado radicalmente: el pragmatismo ha reemplazado al valor, el interés personal ha ocupado el lugar del sacrificio, y el sentido del honor ha desaparecido. En un país muy lejano, otro soldado ve cómo su modo de vida está a punto de desintegrarse. Es Katsumoto, el último líder de un antiguo linaje de guerreros, los venerados samuráis, que dedicaron sus vidas a servir al emperador y a su país. (FILMAFFINITY)
La película, dirigida con corrección por Edward Zwick, nos muestra un Japón de otra época no exento de cierto románticismo bélico. Es de agradecer el rigor histórico que presenta al gran público a la hora de contextualizar la historia en el Japón del siglo XIX, aunque este esfuerzo siempre esté dirigido en pos de la espectacularidad de la cinta, algo que tampoco tiene por qué ser negativo.
Por otro lado, las interpretaciones de Tom Cruise y sobre todo de Ken Watanabe están por encima de la media a la que nos tienen acostumbrados en otras super producciones de Hollywood, algo que hace más agradable si cabe el visionado de El último samurai.
En el film podemos ver lugares de Japón tan fascinantes como el templo de la imagen, el Shoshazan Engyō-ji, el castillo Nijo de Kyoto y algunos escenarios naturales de gran belleza.
Una película que a los amantes de la historia japonesa que no la hayan visto, probabemente les entusiasme y que provoca que se desee visitar eso lugares en los que se respira la historia de ese Japón ancestral y guerrero que tantos viajeros admiramos.
Trailer:
Podéis seguir el transcurso de esta “adivinanza” y dar vuestras respuestas a través de los comentarios de este post, en Facebook y Twitter con el hastag #viajesdecine
Comments (3)





Los amantes de la historia japonesa nos entretenemos con una peli divertida y emocionante, pero más bien nos irritan algunas inexactitudes.
Preciosas las localizaciones que se comentan en el post, el Nijo bien se vale una visita. Respecto a los exteriores naturales, también muy hermosos, lastima que se rodaron en Nueva Zelanda, lo que encarece un poco el viaje si se quiere hacer completo el tour de la peli…
Saludos
Sí, la mayor parte de los exteriores se rodaron en Nueva Zelanda, pero al parecer se aprovecharon algunas tomas de los alrededores de los castillos y de algunas zonas de la ciudad de Awaji.
Lo que si es cierto es que en las películas históricas sobre Japón siempre hay algún fallo. Menos mal que la mayoría de estos filmes están muy bien hechos, jeje! Gracias por tu comentario!